Cara y cruz
Veo poco la tele, más bien entre poco y nada. Pero he descubierto un programa que me pareció interesante. “Al pie de la letra”. Lo dan en prime-time, después del telediario de la noche y justo antes de las películas o de las series. Me gusta porque es un programa con mucho ritmo, y no porque sea de música, me refiero al ritmo del programa, a su dinamismo. No hay descanso. Sales, cantas, sigues o estás eliminado y listos. Menos mal que no es un show-casting-lacrimógeno de esos que están tan de moda en que cuando te eliminan parece que te han matado.
La cruz es para supervivientes. No lo he visto. Me niego en rotundo. Lo lamentable del tema es que me veo venir que no solamente van a dar el resumen en su horario, no, que va; van a bombardearnos en todos los programas, desde el matutino de Ana Rosa Quintana, pasando por el bochornoso Tomate, siguiendo por el Está pasando y acabando en su resumen en horario de prime time. Cualquier día de estos abriran el telediario con una noticia tipo: Karmele se ha subido a un cocotero, en vez de alguna noticia verdaderamente importante. No sé qué han hecho los hondureños para que le lleven a Karmele a su tierra. Nauseabundo.
Sí, ya sé, parece que soy un emisario de una televisión en concreto, porque ensalzo uno de sus programas y echo pestes de otro de la competencia. Nada más lejos de la realidad. Cualquier día de estos pongo a parir a un programa de la misma cadena de “al pie de la letra”.
De todas formas, ni una ni otra se merecen que les nombre. Llevan mucha telebasura a sus espaldas. Gastaron todo su crédito hace mucho tiemp